Notita sobre la mente.
Nuestra mente siempre será más grande que cualquier cosa que pueda decir y pensar de sí misma; pues, si nosotros formulamos ideas sobre lo que somos, nuestra propia naturaleza, sobre como funcionan nuestra mente y nuestras emociones, entonces esas ideas siempre van a ser cualitativamente inferiores -es decir, mucho menos complicadas y mucho menos vivas- que el autor de las ideas mismas, y ese autor somos nosotros, nuestra mente. Hay algo acerca de nosotros que nunca podemos alcanzar ni comprender, que no podemos definir; de la misma forma en la que no puedes morder tus propios dientes, ni escuchar tus propios oídos, ni ver tus propios ojos, ni puedes hacer que tu mano se sostenga a sí misma.
Por eso, confiar en nuestras emociones tal vez no sea tan malo. Confucio fue el primero en decir que preferiría confiar en las pasiones humanas y sus instintos que confiar en las ideas que tienen los hombres de lo que es correcto o incorrecto.